Pues pienso que, efectivamente, cuando uno se casa el marido debe estar antes que los padres. Pero también pienso, que los cariños no se deben pesar ni medir porque lo único que hacemos es calentarnos la cabeza con tonterías. Usted si se casa, lo que tiene que hacer es cumplir con sus obligaciones con su marido. Además debe seguir queriendo a sus padres, sabiendo que ya ha adquirido otros compromisos. Deje de pensar en eso que me dice porque no lleva a nada.
Además, hasta puede ser lógico y maduro, porque ya ha dejado de tener idealizado a su novio, cosa conveniente a la hora de casarse. Como son cariños distintos, producen sensaciones distintas. No se preocupe y adelante.