Esta siendo pesimista, por tanto, faltando a la verdad. Quitando las excepciones de rigor que, por otra parte, son bastante pocas y que están relacionadas con la libertad humana, quiero decir con esto, que usted puede enseñarle a un hijo a no mentir y decir este: Mama ya se que no hay que mentir, pero yo lo hago porque me da la gana. Quitando esas excepciones, yo no lo veo como usted, más bien al contrario. Me estoy dando cuenta que los hijos que son educados salen como siempre, como han salido toda la vida. Educados. Lo que pasa es que hace unos años a los que se les educaban, salían educados. A los que se les educaba mal, aparecían como tales. Y, aquí está la diferencia, los que no eran educados, pero sus padres eran buenas personas salían educados, Ahora estos últimos no salen educados. Pero, no olvide, que lo no han sido.
Ahora para que una persona salga educada, hay que hacer un esfuerzo positivo.
En primer lugar hay que adquirir conocimientos. Prepararse para educar. El cariño y el sentido común no basta. Hay que aprender. Eso lo hacen muy pocos padres. Todo el mundo se cree que sabe. Es una de las mayores imprudencias que se están cometiendo por parte de los padres que quieren educar, No se preparan para hacerlo. Si uno para dirigir personas en lo profesional, se prepara y hace cursos para aprender a dirigir, ¿porque para educar no hace uno lo mismo? Educar es dirigir a una persona en lo personal, cosa que, al menos en teoría, es todavía más difícil que hacerlo en lo profesional.
Por hay vienen muchos desencantos, quieren hacerlo bien, son buenas personas, pero no saben.
Como usted hace referencia a padres cristianos, le digo lo mismo, hay que aprender a hacer atractiva la verdad. Además hay que dar un salto de calidad en la exigencia personal. Ya sabemos que el hijo se va a quedar uno o dos pasos por detrás de lo que se le exija. Preparémonos personalmente para vivir las virtudes cristianas, no dejemos de formarnos, de recibir conocimiento acerca del Cristianismo. Es bastante probable que muchos padres, necesiten vivir mejor el Cristianismo para poder educar y hacer atractiva la virtud. La tibieza no educa.
Hay muchos hijos que ven a sus padres vivir como cristianos poco convencidos, con poco conocimiento de su Fe. Eso, actualmente, produce rechazo. Hay que sacrificarse de una manera habitual en nuestra vida personal para que los otros vean que lo que decimos es lo más importante en nuestra vida.
Por ultimo, querría decirle que una persona para ser educada, tiene que saber que sus padres están comprometidos con ella. Es decir, que ella es antes que el trabajo de sus padres. Una persona que se diese cuenta que este está por encima de ella, todo lo que se le intente transmitir en el terreno de los valores, caerá en saco roto. Lo primero que exige es ser querida. Y esto es así, cuando esa persona está segura de que si el trabajo de sus padres es perjudicial para ella, sus padres intentarían cambiar de trabajo.
Todo lo que no sea querer educar con la radicalidad que le estoy diciendo, es no educar.