En algunas sociedades, es cada vez más frecuente, que personas que son novios y que en muchos casos no tienen claro su futuro como pareja , se vayan de vacaciones juntos, Es obvio que unas vacaciones no se preparan de la noche a la mañana, luego están decididos ha a hacerlo con un cierto tiempo de antelación. Puede que en casa no lo digan o lo digan con muy poco margen, cuando ya todo esta decidido. Con tal de no verse influenciados por sus padres. Han decidido de antemano y no hay vuelta de hoja.
Es una actitud lógica del ser humano, especialmente en aquellos asuntos que más le afectan como persona, y que piensa que le van a recomendar lo contrario de lo que le pide el cuerpo.
Lo primero que hay que decir que ante un caso así es que los padres, por los menos a corto plazo, tienen poco que hacer. Hay padres que se ponen a favor de los hijos, para no perderlos y desde mi punto de vista es un error. Por que lo que hay que hacer es querer siempre a los hijos, pero no animarlos en las cosas que no están de acuerdo con nuestras creencias, por que al final terminaremos no sabiendo cuales son estas.
En cuanto a los novios de puede decir que han tomado una decisión, por lo menos arriesgada, desde el punto de vista de su noviazgo. Es muy probable que ya llevaran tiempo compartiendo cama. Con lo que lo que han hecho ha sido adelantar el viaje de bodas, sin que haya compromiso previo, Se dice que lo hay, pero la ranura que dejan abierta – si esto no funciona lo dejamos- es tremenda y por ahí, antes o después, se va a meter la desilusión. Mi experiencia me dice que estas parejas vienen, de lo que iban a ser unas vacaciones maravillosas con su pareja, mucho más desencantadas, de lo que se fueron. En algunos casos, con la sensación de que una ilusión grande han roto, la ilusión de casarse e irse de viaje de bodas. Como consecuencia la relación en muchos casos empieza a resquebrajarse. El desencanto es grande, en muchos casos de han sentido no comprendidos en terrenos muy íntimos, y se han dado cuenta que su amor no estaba tan cuajado como ellos creían y mucho menos para acometer esa aventura. Porque eso es lo que es, una aventura, aunque lo haga mucha gente. Si cuando el compromiso no es grande unas vacaciones largas pueden meter en una crisis, que esperemos que sea de crecimiento, a un matrimonio porque se dan cuenta que tienen que volver a quererse y a comprometerse, ¿Qué será con unos novios que aunque ellos crean que se conocen mucho, apenas se están conociendo y ademas se quieren poco?
Con mucha frecuencia la relación empieza a languidecer y termina por romperse. No seamos ingenuos, las cosas son como son, Le echaremos la culpa a lo que sea, pero muchas veces son esas vacaciones que fueron tomadas cuando no debieron serlo.
Da pena decirlo pero es probable que en algún caso hayamos roto un futuro buen matrimonio, solo hubiera sido necesario esperar. Al menos, es una sensación con la que me he quedado con frecuencia.
Luego habrá que buscarse otra persona con la que compartir la vida, pero ya habrá que hacerlo dentro del campo de las personas que viven juntas y se van de vacaciones con su novio. ¿Es eso lo que queríamos? No, pues la solución es vivir la segunda virginidad, es la única salida que tienes para volver a encontrar ese amor noble, bueno, con el que has soñado, que te quiera por o que eres, Puedes encontrarlo, seguro pero hay que tener paciencia y aprender del pasado. La segunda virginidad empezar de cero y buscar a alguien que quiera empezar de cero. Tiene un gran efecto ilusionante, que es precisamente lo que requiere una relación de noviazgo.
Yo creo que usted lo que tiene que hacer es vivir sus creencias como hasta ahora y estar dispuesta para atenderla cuando lo dejen. Que o mucho me equivoco o lo dejaran.
Ah, y no echarse la culpa. Si esto le ha enseñado algo que tiene que cambiar en algún punto, hágalo pero sin complejos inútiles de culpa.
¡Animo!