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INCONGRUENCIA VITAL

Una de las cosas que mas mina el corazón del hombre es la incongruencia.

Cuando una persona sabiendo lo que tiene que hacer, de forma habitual, va haciendo lo contrario, se va desmoronando poco a poco. La ilusión va desapareciendo, y la persona, termina huyendo de aquellas situaciones, donde la incoherencia va a aparecer de una manera más habitual.

Soy consciente que ser coherente es una de las cosas mas difíciles que existen, pero la coherencia empieza en la lucha por vivir de acuerdo a como uno piensa.

Ser congruente exige, luchar por vivir, de la forma que uno cree que debe hacerlo.

Tener un proyecto de vida, es una de las cosas más ilusionantes para una persona.

La vida de relación es un proyecto duro, pero tremendamente motivante

Para ello, uno tiene que vivir de acuerdo con ese proyecto.

Sabiendo que todo aquello que ilusiona al hombre de una forma duradera, es exigente. Porque en toda ilusión, de alguna forma, se esta uno entregando.

Una de las mayores incongruencias vitales que se pueden cometer es casarse por la Iglesia y desde el mismo día que se casa uno, empezar a romper ese matrimonio yendo derechamente contra los designios de Dios.

La Iglesia es la Institución fundada por Jesucristo para la salvación de hombre. La gracia de Dios, dentro de la Iglesia, nos viene por los Sacramentos y el Matrimonio es uno de ellos.

Si uno se casa por la Iglesia, tiene que intentar vivir, de una manera acorde a lo que la Iglesia dice.

Si no es así, si no se intenta vivir de esa forma, mejor que se case por otra cosa.

Hay muchas personas, que se casan por la Iglesia, e inmediatamente de una forma habitual, como he dicho antes, y sin que medie intento ninguno para hacerlo de otra forma, viven de una forma contraria a la doctrina de la Iglesia.

Muchas veces, animados por sus familiares y, fundamentalmente, en el terreno de la sexualidad.

Para una persona que se casa por la Iglesia, no intentar vivir la doctrina de la Iglesia en relación al Matrimonio, es síntoma de fracaso.

Así, para muchas personas, lo que dice la Iglesia es como si fueran al supermercado. Esto lo cojo, esto no. Están equivocados. Las enseñanzas de la Iglesia son un todo que hay que intentar vivir.

Dentro de los que así se comportan, la ilusión se pierde muy pronto.

La sensación de que se están tratando como objetos, aparece también muy tempranamente.

Empiezan por no poderse mantener la mirada a los ojos.

Mirarse a los ojos con cariño y saber aguantar la mirada, lleva consigo pensar en el otro más que en mí.

La relación no es ilusionante, porque en realidad no se han dado, se están buscando cada uno a si mismo. Especialmente, en el terreno más intimo.

Están hechos para el fracaso. Luego, ya se sabe, la consabida retahíla de que el matrimonio es una lotería…….., es que hay que ser serios.

La seriedad a la hora de vivir implica una cierta coherencia.

Con la vida no se juega, porque puede que no sea muy larga, pero es muy ancha. Pasan muchas cosas. Si uno intenta jugar con ella, va a perder. Seguro.

Si alguien duda de lo que antecede, lo único que tiene que hacer es mirar a su alrededor y preguntar.

Ya se que no es muy popular lo que acabo de escribir, pero tampoco lo es decir a una persona que tiene un cáncer. La vida es como es.


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