Parece que está claro que para uno echarse novio/a, lo primero que tiene que ocurrir, es que le guste esa persona.
Yo comprendo, que en muchos casos los familiares o incluso uno mismo, se pueden dar cuenta que una determinada persona le puede convenir, pero lo que no va uno a hacer, es un sacrificio para emparejarse.
Hay personas que son capaces de ver intelectualmente, que un chico o una chica le convienen por su forma de ser, por su formación, por sus valores, o por lo que sea y, aunque el atractivo no sea muy grande, empezar un noviazgo y terminar casándose. Según mi experiencia eso ocurre en personas que tienen una cierta madurez personal, y que son un poco mayores.
Esa actitud, en esas personas, no les supone un esfuerzo especial, y si lo supone son capaces de vencerlo sin excesivo coste. Pero decirle a un chico o una chica joven, que se eche novio, solo porque es interesante, porque tiene dinero, porque es buena persona o tiene unos valores impresionantes, o porque le conviene, yo no lo recomiendo.
Cuando se echa uno novio tiene que ilusionarse con esa idea, y tiene que gustarle la otra persona, ya vendrán luego los diversos cambios de estado de animo en el proceso del conocimiento y en el transcurso del noviazgo. Pero, de entrada, tiene que gustar.
Si una persona no está ilusionada con conquistar a otra y, como ocurre en casos como el que estamos comentando, puede parecer casi una obligación, lo mejor es no lanzarse, aunque sea la mejor persona del mundo. Sobre todo si para uno, el atractivo físico, es muy importante.
Es cierto, como he dicho antes, que puede haber personas, en la mayoría de los casos, pasada la treintena, o por lo menos con una madurez grande, que vean que son compatibles caracterológicamente, en el mundo de las creencias, de las aficiones, que se hagan novios y casarse al poco tiempo, sin que haya habido una gran atracción, y además eso no supone ningún problema adicional.
Pero lo general, es que uno se case con quien le gusta y que no tenga que hacer un esfuerzo, ni un sacrificio para echarse novio.
Otra cosa, muy diferente y frecuente es, que aunque le gusta, con el paso del tiempo, se va uno dando cuenta que no le conviene. Entonces, aunque sea haciendo un gran esfuerzo, lo que hay que hacer es dejarlo. De eso hablamos inmediatamente.